VIH/sida

¿Qué es el VIH/sida?

El SIDA es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema inmunológico. SIDA significa Síndrome (un conjunto de síntomas) de Inmunodeficiencia (que ataca al sistema inmulogógico) Adquirida (no es hereditaria, sino causada por un virus). Es provocado por un virus que se llama HIV o VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana).

El VIH se encuentra en todos los líquidos orgánicos de aquella persona que tiene el virus: sangre, semen, saliva, lágrimas, leche, calostro, orina, secreciones uterinas y vaginales y el líquido preseminal. Pero solamente la sangre, el líquido preseminal, el semen, fluidos vaginales y la leche materna presentan una concentración suficiente como para producir la transmisión.

Se llama persona que vive con VIH a la persona en la que se detecta que ha tenido contacto con el virus. Enfermo/a es la persona en la cual se han detectado enfermedades causadas por la inmunodeficiencia producida por el virus. La persona que vive con el virus no tiene síntomas

Diferencias entre VIH y Sida

El SIDA es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema inmunológico.

SIDA significa Síndrome (un conjunto de síntomas) de Inmunodeficiencia (que ataca al sistema inmulogógico) Adquirida (no es hereditaria, sino causada por un virus). Es provocado por un virus que se llama VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana).

El VIH se encuentra en todos los líquidos orgánicos de aquella persona que tiene el virus: sangre, semen, saliva, lágrimas, leche, calostro, orina, secreciones uterinas y vaginales y el líquido preseminal. Pero solamente la sangre, el líquido preseminal, el semen, fluidos vaginales y la leche materna presentan una concentración suficiente como para producir la transmisión.

Se llama persona que vive con VIH a la persona en la que se detecta que ha tenido contacto con el virus. Enfermo/a es la persona en la cual se han detectado enfermedades causadas por la inmunodeficiencia producida por el virus. La persona que vive con el virus no tiene síntomas.

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un virus que afecta al sistema de defensas del organismo, llamado sistema inmunológico. La función del sistema inmunológico es proteger al ser humano de las enfermedades. El VIH ataca a las células conocidas como Linfocitos T CD4, que participan de la función de dar el alerta al resto del sistema inmune sobre los gérmenes extraños que entran al cuerpo, para que los destruya.

Una persona vive con VIH si tiene el virus en su cuerpo. Vivir con VIH no necesariamente implica haber desarrollado síntomas o enfermedades, pero sí es posible transmitir el virus a otras personas.

Vías de Transmisión

Las vías de transmisión comprobadas son pocas y bien definidas:

– Relaciones sexuales vaginales, anales u orales, heterosexuales u homosexuales sin protección. El paso del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas que se producen durante la penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de la pareja. 3 de cada 4 casos de transmisión son por vía sexual. El 90% de estos casos corresponde a exposición heterosexual. El sexo oral es práctica de riesgo para el que pone la boca. Igualmente es aconsejable que se protejan los dos para evitar la transmisión de otras infecciones. Existen más probabilidades de transmisión de hombre a mujer que de forma contraria, lo cual no autoriza a despreciar este riesgo.

– Vía sanguínea, por compartir jeringas para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante o punzante, o a través de la transfusión de sangre no controlada.

– Transmisión perinatal, de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. La transmisión madre – hijo plantea el principal mecanismo de transmisión del VIH para los niños. De no recibir adecuada atención médica, una madre VIH positiva tiene una chance sobre tres de dar a luz a un niño infectado. Con atención médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.

¿Cómo NO se transmite?

Tan importante como saber de qué manera se transmite el virus, es saber qué conductas o prácticas no lo hacen. Tener relaciones sexuales utilizando preservativos, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla o los mismos servicios higiénicos, la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor, el aire y el agua, al igual que los alimentos no son vehículos de transmisión. Tampoco lo son el practicar deportes, besarnos, abrazarnos, darnos la mano, jugar, trabajar o estudiar, bañarnos en duchas o piscinas e intercambiarnos la ropa con personas que viven con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente controlada, no corre riesgos. La Ley Nacional de SIDA N° 23798, exige el control de toda sangre a transfundir. Todo procedimiento que incluya riesgo de corte o punción (pinchazo), debe ser efectuado con material descartable o esterilizado.

Cómo Prevenirlo


– Usá preservativo: No importa que uses otros métodos anticonceptivos efectivos para prevenir embarazos como las pastillas, inyecciones o parches. La única manera para protegerte del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) es usando preservativo cada vez que tengas relaciones sexuales. Para que la protección sea efectiva tenés que usarlo correcta y consistentemente cada vez que tengas relaciones sexuales.

– Evitá el contacto con sangre: Para evitar la transmisión del VIH por vía sanguínea es necesario no intercambiar o compartir agujas y jeringas. En el caso de que se consuman drogas de manera inyectable, usar una nueva jeringa cada vez. También se sugiere controlar que todo procedimiento que incluya algún corte o punción (pinchazo) sea realizado con material descartable o esterilizado, como es el caso del dentista, manicura, tatuajes o prácticas médicas, ente otros.

– Controlá tu embarazo: Para evitar la transmisión del virus de la madre al bebé se recomienda que toda mujer embarazada se realice el análisis de VIH con el primer control de su embarazo. Si el resultado es positivo, la embarazada debe seguir las indicaciones médicas y aplicar las medidas de cuidado para evitar la transmisión al bebé: control y tratamiento clínico y suspensión de la lactancia materna. Así, las posibilidades de transmitir el virus al bebé son casi nulas.

– Hacete el test de VIH: La única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de una prueba de laboratorio. Muchas personas que viven con VIH se encuentran saludables y no saben que lo tienen, por eso es importante que realices la prueba.

Test de VIH

El análisis de VIH es un análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos al VIH. Esta prueba se llama ELISA y dado que no es específica de la infección por VIH, su resultado debe ser confirmado con otra prueba denominada Western Blot.

El cuerpo humano produce anticuerpos para luchar contra las enfermedades. En el caso del VIH, la presencia de anticuerpos demuestra que una persona está infectada, es decir, que el virus está presente en su cuerpo y que, de no tomar las precauciones correspondientes, puede transmitirlo a otras personas. Una persona que vive con VIH puede no presentar ningún síntoma. Estar infectado, no es lo mismo que tener sida.

Por lo tanto, hacerse un análisis de VIH es importante para saber si estás infectado, y, en ese caso, tener en cuenta que podés transmitir el virus a otros. También es importante para recibir ayuda médica, pues existen tratamientos con distintas drogas para retardar el desarrollo de la enfermedad y mejorar la calidad de vida. Y, por último, para evitar la transmisión al bebé en caso de embarazo.

El análisis de VIH es confidencial, rápido, simple y gratuito en todos los hospitales públicos.

Un resultado positivo significa:

Que se encuentran anticuerpos del VIH en tu sangre. Que tenés el virus de VIH. No significa que tengas sida. Que podés infectar a otra persona si mantenés relaciones sexuales sin protección (sin preservativo) o por contacto directo de sangre con sangre. Que debés protegerte siempre en tus relaciones sexuales para no correr riesgo de re-infección. Esto significa que debés evitar que el VIH vuelva a ingresar en tu organismo, ya que eso aumenta la posibilidad de contraer sida. Que podrás continuar con tus actividades cotidianas. Que en caso de quedar embarazada y no recibir la atención médica adecuada, podés transmitir el virus a tu bebe antes de nacer, durante el parto o al darle de mamar. En caso de no recibir atención médica en el embarazo o en el momento del parto, uno de cada tres bebes que nacen de una mujer infectada puede desarrollar sida.

Un resultado negativo significa:

Dependiendo del tipo de pruebas que se utilicen (pruebas rápidas, Elisa de 3º o 4º generación), los anticuerpos frente al VIH tardan entre 3 a 4 semanas desde el momento de la infección en ser detectados. Es decir que, durante este tiempo (llamado “período ventana”) los análisis pueden resultar negativos aunque la persona tenga el virus. Es por eso que cuando hubo una situación concreta de riesgo, aunque el resultado del primer análisis sea negativo se recomienda repetirlo al mes de la primera muestra. Algunas personas que tienen situaciones de riesgo en forma frecuente pueden beneficiarse de repetirse la prueba periódicamente (por ej, cada 6 meses).

Cualquiera sea su resultado:

No tengas relaciones sexuales sin preservativos. Protegerse significa evitar que sangre, líquido preseminal, semen o fluido vaginal ingresen a tu cuerpo. Protegerse también significa no dejar que tu líquido preseminal, semen, sangre o fluido vaginal, ingresen en el cuerpo de otra persona. No dones sangre si pudiste haber estado en contacto con el VIH. Si consumís drogas, no compartas jeringas ni agujas.

Legislación

La Ley 23.798 denominada Ley Nacional de SIDA Argentina (sancionada en 1990 y reglamentada en 1991) establece el requisito del consentimiento informado y reitera la confidencialidad frente al test y sus resultados. En 1995 se aprueba la Ley 24.455 que establece la obligatoriedad para las Obras Sociales de ofrecer tratamientos médicos, psicológicos y farmacológicos a las personas con VIH. En 1996, la Ley 24.754 incorporó la atención de las personas con VIH por parte de las empresas de medicina prepaga.

Desde el año 2011, rige una nueva ley de Medicina Pepaga Ley 26.682 que estipula que “las enfermedades preexistentes solamente pueden establecerse a partir de la declaración jurada del usuario y no pueden ser criterio del rechazo de admisión de los usuarios”.

De esta Ley se desprenden una serie de principios básicos que deben ser respetados por toda la población. Estos son:

– Consentimiento informado. Implica brindarle al paciente la información sobre el diagnóstico, los riesgos y beneficios del tratamiento y las alternativas terapéutica de manera comprensible para que pueda decidir si se somete o no a la práctica médica. En el caso del testeo de VIH, el paciente debe firmar dicha autorización antes de la extracción de sangre.

– Confidencialidad. Es la obligación de guardar o no revelar la información obtenida en una relación de confianza. Esta obligación alcanza a todos los miembros del equipo de salud y a toda persona que conozca a una persona que tenga el virus.

– Veracidad. Es la obligación de decir la verdad y no mentir o engañar en cuanto a la información sobre el estado de salud de una persona. Al mismo, tiempo, para recibir la información es necesario contar con la contención adecuada.

– Discriminación. La discriminación consiste en la diversidad de tratamiento en cuanto a los derechos que se da a un determinado grupo, en este caso, a las personas que viven con VIH. La Ley Antidiscriminación Nº 23.592 , prohíbe cualquier forma de discriminación, quedando de este modo incluida cualquier práctica de exclusión arbitraria hacia las personas que viven con el virus.

– Acceso a la atención de la salud. Obliga a las obras sociales y a la medicina prepaga a brindar tratamiento médico, farmacológico y psicológico a las personas que viven con VIH. Para aquellas personas que no tienen obra social o prepaga es el Estado, a través de los hospitales públicos, quién brindará la atención necesaria como así también la provisión de medicamentos.