Otras Enfermedades Transmisibles

Las enfermedades transmisibles son las que se transmiten de un ser humano a otro o de un animal al hombre, ya sea por vía directa, o a través de vectores como insectos,  o por la exposición a material infeccioso.

Las Infecciones de transmisión sexual (ITS), antes conocidas con los nombres de Enfermedades de transmisión sexual (ETS) o enfermedades venéreas, son un conjunto de enfermedades infecciosas agrupadas por tener en común la misma vía de transmisión: de persona a persona a través de las relaciones sexuales. Los agentes productores de las infecciones de transmisión sexual incluyen bacterias (como el gonococo, clamidia), virus (como el VIH o el virus herpes), hongos e incluso parásitos, como el “ácaro de la sarna” (Sarcoptes scabiei) o las ladillas (Pedículus pubis). La sífilis, producida por la bacteria Treponema pallidum, es una de las ITS más comunes. Todas se previenen con el uso correcto y consistente del preservativo en las relaciones sexuales.

Se ha decidido utilizar el término infecciones y no enfermedades, ya que la mayor parte de las personas con alguna infección de transmisión sexual se encuentra asintomática y no se siente enferma.

Las más frecuentes son: Hepatitis (A, B y C), Sífilis, Gonorrea, Clamidia, Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) y Tuberculosis. Todas se previenen con el uso correcto y consistente del preservativo en las relaciones sexuales.

Hepatitis

La hepatitis es la inflamación del hígado producida, en la mayoría de los casos, por un virus. Cuando una persona contrae hepatitis, el hígado se inflama y su funcionamiento se ve alterado. Hay varios tipos de hepatitis virales, de acuerdo al tipo de virus con el que la persona se infecte: hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C.

Hepatitis A

¿Cómo se transmite?

El virus de la hepatitis A se contrae cuando una persona come alimentos o toma agua contaminada con el virus o tiene contacto cercano con una persona que está infectada.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la hepatitis A son: fiebre, náuseas, vómitos, pérdida del apetito y cansancio. También puede causar dolor o sensibilidad en el hígado, piel u ojos amarillos (ictericia), orina oscura y heces blanquecinas.

Muchas personas infectadas con el virus de la hepatitis A pueden no mostrar síntomas, como por ejemplo en el caso de los niños pequeños.

La mayor complicación de esta enfermedad es la insuficiencia hepática aguda cuyo tratamiento es el trasplante hepático, con una alta mortalidad.

Periodo ventana: De 2 a 6 semanas.

¿Cómo se previene?

Reforzar las medidas higiénicas como lavarse las manos después de ir al baño, de cambiar los pañales y antes de preparar alimentos es la forma más efectiva de prevenir la hepatitis A. Además, se recomienda cocinar bien los alimentos y consumir agua hervida o purificada.

¿Cómo se trata?

No existe tratamiento especifico para la hepatitis A

¿Existe una vacuna para la hepatitis A?

La vacuna contra la hepatitis A se aplica una dosis de la vacuna a los 12 meses de vida o a niños que nacieron a partir de 2005 (en el caso de no haberla recibido al año).También está recomendada para poblaciones de riesgo previa evaluación médica.

Hepatitis B

¿Cómo se transmite?

Se transmite por el contacto con la sangre, por tener relaciones sexuales sin preservativo (a través del semen y secreciones vaginales) – de una persona infectada a otra. También de madre a hijo, fundamentalmente durante el parto.

¿Cuáles son los síntomas?

Muchas personas con hepatitis B pueden no mostrar ningún síntoma. Sin embargo, algunos de los posibles síntomas son fatiga, náusea o vómitos, fiebre y escalofríos, orina de color oscuro, materia fecal de color más claro, ojos y piel amarillos, dolor del lado derecho, que puede reflejarse en la espalda.

Periodo ventana: De 2 semanas a 6 meses.

¿Cómo se previene?

Se previene usando preservativo en todas las relaciones sexuales y con no compartir agujas u otros elementos punzantes o cortantes.

¿Cómo se trata?

Para la etapa aguda, el tratamiento indicado es el reposo. Para la etapa en la que aparecen problemas hepáticos, hay medicamentos que curan la enfermedad.

¿Existe una vacuna para la hepatitis B?

La vacuna contra la hepatitis B que está en el Calendario Nacional de Vacunación que se aplica en 3 dosis y es obligatoria para todos los niños desde el año 2000. Todos las personas que nacieron antes de la obligatoriedad de la vacuna deberían vacunarse.

Hepatitis C

¿Cómo se transmite?

El virus de la hepatitis C se transmite generalmente por exposición a la sangre de una persona infectada. Esto puede suceder al recibir transfusiones de sangre, derivados sanguíneos u órganos con hepatitis; por el uso de agujas, jeringas y otros procedimientos que perforan la piel; de la mujer embarazada al bebé.

La hepatitis C se puede transmitir al tener relaciones sexuales con una persona infectada o compartir artículos contaminados, pero estos mecanismos son menos comunes. La infección no se transmite por la leche materna, los alimentos ni el agua; tampoco por besos o el compartir alimentos o bebidas con una persona infectada.

¿Cuáles son los síntomas?

Si bien generalmente la infección es asintomática, en algunos casos puede manifestarse falta de apetito, molestias abdominales, náuseas y vómitos, coloración amarillenta de la piel. La mayoría de las personas afectadas desarrollan una infección crónica de larga duración que puede conducir a cirrosis y/o cáncer hepático.

Periodo ventana: De 2 a 6 meses.

¿Cómo se trata?

La hepatitis C se puede curar espontáneamente solamente en el 10% de los casos. Hay distintos tipos del virus y cada uno puede responder de manera distinta al tratamiento, por tal motivo, el profesional de la salud determinará el método más apropiado para cada paciente. Recientemente se han descubierto nuevos tratamientos muy efectivos que permiten curar la hepatitis C en la mayoría de los pacientes.

¿Cómo se previene?

No existe vacuna para prevenir el virus de la hepatitis C, por eso se recomienda utilizar agujas y jeringas descartables, realizarse tatuajes, piercing y acupuntura con materiales descartables y usar preservativo en todas las relaciones sexuales.


Sífilis

La Sífilis es producida por una bacteria llamada Treponema Pallidum que afecta tanto a varones como a mujeres.

¿Cuáles son los síntomas

Los síntomas aparecen dos o tres semanas después de contraer la bacteria y tienen dos etapas:

– En la primera, presenta una pequeña llaga o úlcera indolora llamada chancro que puede aparecer en la boca, ano, vagina o pene. Es generalmente única y tiene bordes sobre-elevados. La llaga o úlcera no duele y desaparece sola sin ningún tipo de tratamiento después de 15 días.

– En la segunda, después de seis meses (o más) de desaparecida la llaga, pueden aparecer erupción (o ronchitas en la piel) en el cuerpo, sobre todo en el tronco, palmas y plantas, lesiones en la boca, fiebre y aumento generalizado del tamaño de los ganglios, caída del cabello.

¿Cómo se transmite?

Por relaciones sexuales (vaginales, anales u orales) sin preservativo con una persona infectada a través del contacto con las lesiones de la piel o de las mucosas, ya sean chancro o sifilides.

¿Cómo se trata?

Se trata y se cura con penicilina.

¿Cómo se previene?

Usando preservativo en las relaciones sexuales.


Gonorrea

La gonorrea es una infección causada por la bacteria Neisseria Gonorrhoeae. Puede causar infección de la uretra, el cervix, el recto y la garganta.

¿Cuáles son los síntomas?

Muchas personas pueden no presentar síntomas, especialmente cuando la infección está presente en el recto o la garganta.

En la mujer, los síntomas pueden incluir flujo vaginal verdoso o amarillento, ardor al orinar o la necesidad de orinar más frecuentemente, sangrado después de las relaciones sexuales, sangrado entre los períodos de menstruación, dolor abdominal o pélvico.

En el varón, los síntomas pueden incluir flujo del pene generalmente verdoso o amarillento, ardor cuando orina o la necesidad de orinar más frecuentemente, testículos adoloridos o hinchados.

En ambos, pueden sentir: dolor/ardor, secreción y/o sangrado.

La Infección del recto puede ocurrir después de tener sexo anal receptivo. En la mujer, la infección rectal puede ocurrir por transmisión de la bacteria desde la vagina. Aunque a menudo no haya síntomas con la infección rectal, éstos pueden incluir molestias rectales, picazón, dolor, flujo o sangrado del ano. La Infección de la garganta puede ocurrir después de relaciones oral-genital con una persona infectada. En ese caso, puede presentarse con dolor de garganta.

¿Cómo se transmite?

Durante el contacto sexual (sexo vaginal, anal u oral) sin preservativo con una persona infectada. La transmisión es por contacto con las mucosas infectadas.

¿Cómo se trata?

Se trata y se cura con antibióticos. Como el varón o la mujer con gonorrea a menudo tienen clamidia también, el tratamiento para debe asociarse a las dos infecciones. Es importante que la pareja reciba tratamiento para prevenir la reinfección. Habiendo recibido el tratamiento correcto, se cura después de 24 horas.

Si la gonorrea no se trata, pude aumentar el riesgo de transmisión del VIH y en la mujer puede invadir el área pélvica e infectar el útero, las trompas de Falopio o los ovarios causando la EPI (Enfermedad Pélvica Inflamatoria). En el varón, la gonorrea puede afectar los testículos, causando hinchazón y dolor y también puede causar infertilidad.

¿Cómo se previene?

Usando preservativo en todas las relaciones sexuales.

Clamidia

La clamidia es una bacteria muy común entre los adultos jóvenes y los adolescentes. Sin embargo, mucha gente no sabe que tiene clamidia porque, aunque están infectados, es posible que no tengan síntomas.

¿Cuáles son los síntomas?

Si bien aproximadamente el 75% de las mujeres y el 50% de los varones no tienen síntomas de la infección, en la mujer pueden incluir flujo vaginal, sangrado después de las relaciones sexuales, sangrado entre los períodos de menstruación, dolor abdominal o pélvico.  En el hombre, pueden incluir: flujo del pene, ardor al orinar, testículos adoloridos o hinchados. En ambos puede incluir: secreción, picazón o dolor anal.

¿Cómo se transmite?

Durante el contacto sexual (vaginal, oral o anal) con una persona infectada sin preservativo y de madre a hijo, en el parto.

¿Cómo se trata?

Se trata y se cura con antibióticos.

Si no se trata, puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH y en la mujer puede invadir el área pélvica e infectar el útero, las trompas de Falopio o los ovarios causando la EPI (Enfermedad Pélvica Inflamatoria).

¿Cómo se previene?

Usando preservativo durante todas las relaciones sexuales orales, vaginales y/o anales tanto para prevenirla como para evitar re-infectarse.

Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV)

El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) es una familia de virus que afecta muy frecuentemente a los seres humanos, tanto a hombres como a mujeres. Existen alrededor de 100 tipos de VPH, de los cuales  40  afectan a la zona genital y/o anal, y se dividen en 2 grandes grupos:

– Los VPH denominados “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y las lesiones de bajo grado.

– Los VPH denominados “de alto riesgo oncogénico”. Son alrededor de 15, y los más comunes son el 16 y el 18. Estos tipos de VPH también pueden producir verrugas, pero se asocian fundamentalmente a las lesiones precancerosas, que son las lesiones que pueden evolucionar lentamente a un cáncer.

El cáncer más frecuente causado por los VPH oncogénicos incluyen el cáncer de cuello de útero, en la mujer y con menos frecuencia cánceres de pene, ano y orofaringe.

¿Cómo se transmite?

El VPH se transmite por contacto sexual. Es un virus de fácil transmisión, y es muy común. Se estima que 4 de cada 5 personas (es decir, el 80%)  van a contraer uno o varios de los tipos de VPH en algún momento de sus vidas.

¿Cuáles son los síntomas?

La gran mayoría de las veces, la infección por VPH se cura sola, de manera espontánea, sobre todo en las mujeres menores de 25 años, sin producir ningún síntoma ni manifestación en el cuerpo.

Entre las posibles manifestaciones, los VPH de bajo riesgo oncogénico pueden llegar a producir verrugas en los genitales y/o ano, y los VPH de alto riesgo oncogénico pueden llegar a producir lesiones en el cuello uterino. Las verrugas genitales son protuberancias o abultamientos que se desarrollan en la piel de la zona genital y/o anal, que pueden ser de diversos tamaños y suelen tener forma de “coliflor”.  Las  verrugas se pueden tratar, aunque pueden volver a aparecer si el sistema inmunológico del cuerpo no ha eliminado totalmente el HPV.

Tener VPH no significa que se vaya a desarrollar una lesión. Se estima que solamente el 5% de las infecciones por VPH no retrogradan solas y se tornan persistentes. Sólo si la infección persiste por muchos años, (se calcula de 5 a 10 años), los VPH de alto riesgo oncogénico pueden causar lesiones en el cuello del útero de la mujer que pueden evolucionar al cáncer.

¿Cómo se trata?

No existe ningún tratamiento que cure el virus. Se tratan las manifestaciones que los VPH pueden provocar, como las verrugas o las lesiones. Existen diferentes tipos de tratamiento, según el tipo de lesión.

¿Cómo se previene?

Existe una vacuna contra el VPH. En el país la vacuna que protege contra los virus 16 y 18 está incorporada al calendario oficial para niñas de 11 años.

También, se recomienda que se realicen un estudio de Papanicolau  todas las mujeres a partir de los 25 años, especialmente aquellas entre 35 y 64 años. Si durante dos años seguidos el resultado del PAP dio negativo, se recomienda hacer un PAP cada tres años.

Si el resultado del PAP es negativo, significa que no se detectaron lesiones en el cuello del útero. Las células están sanas. Si el resultado del PAP es anormal o con alteraciones significa que hay algún tipo de lesión que hay que controlar y en caso que sea necesario, tratar. El PAP se realiza de forma gratuita en los centros de salud y hospitales de todo el país.

Tuberculosis

Es una enfermedad contagiosa que afecta principalmente a los pulmones, pero que puede atacar otras partes del cuerpo. Lo causa una bacteria conocida como bacilo de Koch. Si no se trata oportunamente, puede causar daño permanente en los pulmones.

¿Cómo se transmite?

Los enfermos que no están en tratamiento, al toser o estornudar eliminan las bacterias al aire, que entran a los pulmones de la persona sana. Cuando la persona enferma se encuentra haciendo tratamiento no contagia a otras personas. La tuberculosis no se contagia por compartir el mate, cubiertos, vasos, etc. con una persona enferma.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma principal es la tos persistente por más de 15 días, que se puede presentar junto a fiebre, sudoración por la noche, cansancio permanente, pérdida de peso o falta de apetito.

¿Cómo se trata?

Detectar la tuberculosis en forma temprana es la principal herramienta para combatir la enfermedad. Con el tratamiento adecuado durante el tiempo indicado por el médico, la persona enferma logra curarse sin contagiar a otros.

El tratamiento de la tuberculosis dura entre 6 y 12 meses para que una persona se cure totalmente. Los síntomas suelen mejoran en 2 a 3 semanas. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y el tratamiento se inicia rápidamente.

Tanto el diagnóstico como el tratamiento de la tuberculosis son gratuitos en todos los centros de salud y hospitales públicos del país.

¿Cómo se previene?

Controlar a TODOS los contactos que viven con la persona que tiene tuberculosis.  Vacunar al recién nacido con la vacuna BCG para prevenir las formas  graves de tuberculosis. Cubrirse la boca al toser o estornudar.